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jueves, 7 de marzo de 2013

Oniris, el regreso de la épica a Bedrock

Digweed a la caza de nuevos y exóticos talentos

Hacía mucho tiempo que no le dedicaba un post a un E.P de Bedrock. Es cierto que a través de nuestro Radioshow tenemos a Blac que al ser un bedrockiano de pro le da mucha bola a lo que edita el sello de Digweed pero a título personal reconozco que últimamente no me llenaba del todo lo que publicaba para ponerme a aporrear el teclado. Hasta hoy. Y es que el descubrimiento de Oniris es para quitarse el sombrero ya que se vuelve a ese sonido progressive-house lindando con el techno melódico que debería ser seña de identidad de la etiqueta inglesa.


¿Y quién diablos es Oniris? Pues uno se encoge de hombros y solo atiende a las pocas pistas que dan sobre él. Un muchacho desconocido que parece que viene de la otra punta del mundo, concretamente desde el océano pacífico en un lugar llamado Nouméa. Resumiendo viene desde Nueva Caledonia. Aunque no se descarta que venga desde un país más.... vecino.

Lo que nos presenta en Bedrock como tema estrella del E.P, que saldrá a la venta el próximo 11 de marzo, no es para nada nuevo. Tiene casi un año desde que el propio artista lo mostrara al público a través de sus redes sociales. Digweed ha sido el más listo de la clase y lo ha licenciado Aunque para que nos vamos a engañar lo ha hecho porque sabe que "The Rebirth" es un pelotazo de tomo y lomo. Nueve minutos de una progresión magistral con un uso del piano de forma épicamente "Tristana" con Pat Brooks al aparato. Un himno que además es pistero por su barnizado grovero. Combinación equilibrada a pesar de su duración. Todo un acierto. No en vano el Tito Laurencio ya ha echado mano del track durante el año pasado en sus sets. Y Agoria, y Romboy, y O´Donovan…. tontos no son porque saben la bomba que tienen entre manos.



El segundo corte, "Leaving Earth", sí que va por un camino de techno-melódico más marcado. En una línea mucho más dura y trancera con el bajo como ADN y esos chords y juegos de pads. También tiene una duración larga y quizá es algo más repetitivo que el otro pero el sonido sufre múltiples variaciones con ecos ochenteros. Es lo que podría considerarse una "Catteneada" en toda regla. Y si esto lo hubiera firmado el Dosem más descarnado o el Henry Saiz más melódico me lo hubiera creído.



Por último tenemos "Ascend" donde la melodía no juega un papel capital y simplemente hay bailoteo con cierto toque dark. Es el corte menos luminoso, el más rápido y el más corto. Un aquí te pillo, aquí te mato.



Eso sí, si John Digweed quiere buscar a alguien que sepa combinar elementos tranceros y sonido progresivo con techno lleno de sentimiento tampoco hace falta irse donde Cristo perdió el mechero, que viaje a Barcelona y pregunte por un tal Iván Picazo.


1 comentarios:

Anónimo dijo...

Este Digweed.... no pueden faltar las joyitas de Bedrock! Que ganas de escucharlo entero!

Saludos Blac!