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miércoles, 23 de diciembre de 2015

¿Qué nos deja el 2015?

Por Gaspar Antuña

En las dos últimas semanas he tenido que contestar tres cuestionarios sobre lo mejor/peor de este año que termina. Pues bien, me las he visto y deseado para encontrar un tema que sobresaliera del resto por calidad, producción y repercusión mediática. El alemán Dj Koze y el búlgaro KiNK se han acercado un tanto, pero en realidad ninguno de los dos ha terminado de dar en la diana. No digamos ya el resto de perseguidores. Para qué negarlo, 2015 ha sido un año la mar de mediocre productivamente hablando. Y no digamos ya si lo comparamos con el inagotablemente fértil 2014.


La proyección futura de este ejercicio se sustenta sobre otros parámetros, no digo yo que más importantes, pero sí igualmente revolucionarios. No ha sido la música la que ha experimentado el cambio, sino la escena. Más que un cambio es la confirmación de una mutación que venía apuntando maneras y que, lejos de mostrarse como una moda pasajera, parece haber llegado para quedarse.

La música de baile, ya sea entre las paredes de un club, o aupada en los sólidos hombros de un festival, ha extendido sus fronteras hasta límites desconocidos. 2015 ha sido el año de la re-vuelta del Techno y, ¡oh maravilla!, del Disco, en sus extremos más reconocibles. Entre medias, se han colado con fuerza el Afro, el Boogie, el revival Chicago o la renovada influencia ochentera (blanca, ¡blanquísima!).

Por si esto no fuera poco, todos ellos han decidido compartir espacio; el mismo club que una noche cobija el techno más oscuro y mental auspicia la noche siguiente la revuelta de los sonidos orgánicos, palpables. Y más allá de eso: una porción nada desdeñable del público ha comprendido -¡por fín!- que bombo y rhodes no andan reñidos, que la calidad no distingue por estilos, y que en la riqueza y la diversidad se asienta el gozo.

La presencia inagotable del gran y enorme Hunee (y la crew de Rush Hour en general) en las cabinas de los clubs de todo el mundo no es sino la representación incuestionable de este fenómeno que a muchos nos tiene entre perplejos y felices y que, ojalá, sea el inicio de una perdurable y sólida amistad. 

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Gaspar Antuña es el 50% de El Barrio Dj´s

1 comentarios:

Ales dijo...

Hombre, mediocre lo que se dice mediocre el 2015 en cuanto a producción, no sé... Que quizá no haya habido súper hits de calidad (no lo sé, no controlo de esa parcela) no le ha bajado nivel a otras cosas que se han hecho... :P