El club alemán apuesta por un modelo más justo y sostenible frente a la crisis económica que atraviesa la música en directo
Desde el 1 de enero de 2025, Tresor.West, club situado en Dortmund y hermanado con el de Berlín, ha introducido un límite máximo en los cachés de los DJs que actúan en su programación. La medida se aplica de forma general, independientemente del estilo musical, la popularidad o el nombre del artista, y supone una decisión firme para afrontar la delicada situación económica que vive gran parte de la escena de clubs en Alemania.
Según datos recientes, a comienzos de 2025 el 81 % de las salas de música del país afirmaban enfrentarse a graves dificultades financieras. Tresor.West no es una excepción. Las secuelas de la pandemia, la inflación y el aumento constante de los costes fijos —alquileres, energía, personal y producción— han obligado al club a replantear su modelo y a desarrollar nuevos enfoques para garantizar su supervivencia.
Desde la dirección señalan que, mientras las cifras de público han disminuido, los cachés de los DJs no han dejado de crecer. La digitalización de la cultura club, la visibilidad en redes sociales y la construcción de auténticos “cultos a la personalidad” han provocado que la brecha entre artistas emergentes y grandes headliners sea cada vez mayor. En este contexto, una buena curaduría musical ya no basta para llenar una sala ni para sostener económicamente un espacio cultural.
Muchos clubs, presionados por esta realidad, se ven empujados a seguir tendencias marcadas por nombres populares para asegurar ventas, sacrificando identidad y riesgo artístico. Tresor.West ha decidido no seguir ese camino. Con el establecimiento de un tope en los cachés, el club busca romper esta dinámica y redistribuir mejor los recursos, apostando por una programación coherente, diversa y fiel a la cultura underground.
La iniciativa va acompañada de un llamamiento directo tanto a artistas locales como a figuras consolidadas para que apoyen este proceso de cambio. Desde el club recuerdan que la mayoría de los DJs comenzaron su trayectoria precisamente en pequeños espacios alternativos, como Tresor.West, que históricamente han sido laboratorios de innovación musical y social.
Más allá de la medida económica, la decisión abre una reflexión de fondo sobre el futuro de la subcultura clubbing. Limitar los cachés no significa devaluar el trabajo artístico, sino proteger los espacios que lo hacen posible. En un momento crítico para la escena, Tresor.West propone una visión colectiva: construir una perspectiva sostenible a largo plazo y asumir, de forma proactiva, la responsabilidad compartida de preservar los lugares donde nace la cultura.

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