Un mini--album de seis canciones en el que el trip hop, la electrónica y el hip-hop se entremezclan con efervescencia y sin límites
Cinco años pueden ser una eternidad o el tiempo justo para volver con las ideas bien afiladas. En el caso de Brunetto, OOPARTS es la prueba de lo segundo. Lejos de cualquier gesto nostálgico o de comeback forzado, este mini-LP funciona como una reentrada firme en primera línea: seis cortes que condensan un universo sonoro propio, maduro y sin concesiones, donde el trip hop, la electrónica, el hip hop abstracto y los urban beats se cruzan con naturalidad quirúrgica.
Publicado por Beautiful Accident, OOPARTS no pretende epatar por acumulación, sino por precisión. Desde el arranque con 'War Games 2025', un rework junto a Young Quincy de uno de los temas clave de Sheroine, Brunetto deja claro que aquí hay revisión, pero también avance. El beat es denso, casi táctico, y la colaboración suma músculo sin romper el clima sombrío y cinematográfico que vertebra todo el disco.
Ese carácter fílmico es, de hecho, el gran hilo conductor del mini-álbum. Cada tema parece una escena, un fragmento de una película que no necesita imágenes para funcionar. 'Ooparts', el corte que da título al trabajo, actúa como manifiesto: electrónica sin corsés, capas de samples que se despliegan con paciencia y una sensación constante de estar explorando algo antiguo y futurista a la vez. Objetos fuera de su tiempo, como sugiere el nombre del disco.
En 'Blade Rana', Brunetto se mueve con soltura entre el downbeat y el hip hop instrumental, construyendo tensión a base de detalles: bajos elásticos, texturas sucias y un pulso que avanza sin prisa pero sin pausa. Todo suena medido, pero nunca frío. Hay calle, hay escucha, hay oficio.
Uno de los picos emocionales llega con 'Nyarlathotep', colaboración con la franco-colombiana Ëda Díaz. Aquí el trip hop se vuelve hipnótico, casi ritual. La voz flota sobre un paisaje oscuro y envolvente que remite tanto a Bristol como a una pista de baile a media luz. Es un tema que atrapa sin levantar la voz, uno de esos cortes que crecen con cada escucha.
'Te hunde' refuerza el lado más físico y sombrío del disco, con ecos de dub, beats pesados y una atmósfera que hace honor a su título. Y el cierre, 'Corners, Bees and Weasels', actúa como epílogo perfecto: abstracto, elegante y lleno de pequeños giros que confirman la obsesión de Brunetto por el detalle y la narrativa sonora.
OOPARTS no es una obra para consumir rápido, aunque se escucha en un suspiro. Es un trabajo que pide atención y recompensa al oyente curioso, especialmente a quienes han crecido con referencias como DJ Shadow, Dabrye, Anticon o Mo’ Wax. Brunetto no busca etiquetas ni modas: excava, selecciona y construye. Y en ese proceso, mira a un futuro que quiere permanecer en el presente. Atemporalidad.

Comentarios