El dúo de Gotemburgo firma un regreso elegante y sorprendente, equilibrando nostalgia, riesgo y diferentes sensibilidades sonoras
El nuevo lanzamiento de Shakarchi & Stranéus en Studio Barnhus llamado Anchor Songs son cuatro temas que funcionan como reencuentro, declaración de intenciones y promesa de futuro al mismo tiempo. Un retorno esperado, celebrado y, sobre todo, profundamente coherente con la historia compartida entre el dúo y el sello sueco.
Desde los primeros compases, el EP respira ese soft-focus mágico que siempre ha definido al proyecto. 'Donut Plains' abre el viaje como una extravagancia dream house de colores pastel y emoción contenida, un tema que parece flotar entre recuerdos borrosos de club y paisajes imaginados. Es familiar sin ser complaciente, cálido sin caer en lo obvio. En esta cara A también encontramos a 'Emerald Hills' que introduce una energía más directa, con BPMs en ascenso y una narrativa más física y ácida. Todo ello sin perder la sensibilidad melódica por lo que estamos ante el pelotazo incendiario del EP
La segunda mitad del EP apunta hacia nuevos territorios. 'Royal Links' va un paso más allá, explorando estructuras menos previsibles y un impulso casi eufórico que abre caminos inesperados dentro de su universo sonoro. El contraste total llega con 'Sandy Balls Resort', donde el dúo se permite un giro más torcido y juguetón. Trip hop desalineado, groove ladeado y una sensación constante de estar escuchando algo que no termina de encajar… y precisamente por eso funciona.
Todo ello llega acompañado por un apartado visual impecable, firmado por Malin Gabriella Nordin como una figura que refuerza la sensación de obra completa y cuidada hasta el último detalle.
Disponible desde el 30 de enero en vinilo y digital, este lanzamiento vuelve a poner en valor que desde Studio Barnhus se edita música de club con cerebro y alma.

Comentarios