El Club Matadero regresa con sesiones maratonianas de John Talabot y Rachael

Matadero Madrid celebra la segunda edición de su ciclo dedicado a la música de baile con dos viajes sonoros de cinco horas que reivindican el poder sensorial de la electrónica


Matadero Madrid vuelve a abrir la pista con la segunda edición de El Club Matadero, un programa público que busca reivindicar la música electrónica como una experiencia capaz de hacernos viajar sin movernos del sitio. El ciclo se celebrará los días 21 y 22 de marzo, de 12:00 a 17:00, en el Café Naves (Nave 12), con entrada gratuita hasta completar aforo.

Concebido como un espacio de escucha prolongada y exploración sonora, El Club Matadero propone sesiones largas, con un sistema de sonido cuidado y el tiempo necesario para que la música evolucione y transforme la pista en un territorio emocional cambiante. House, techno o disco —géneros nacidos en ciudades como Chicago, New York City y Detroit a finales de los setenta— son el punto de partida de una cultura que surgió en clubes y discotecas LGTBIQ+ y que, con el tiempo, ha conquistado festivales y grandes instituciones culturales de todo el mundo.

El ciclo está comisariado por Marc Ventosa, director artístico de festivales como Bilbao BBK Live o Kalorama, y en esta edición propone dos sets de cinco horas a cargo de dos nombres clave de la escena nacional: John Talabot y Rachael.


El sábado 21 será el turno de Talabot, alias del productor barcelonés Oriol Riverola. Reconocido internacionalmente por su habilidad para construir mezclas hipnóticas y relecturas inesperadas, el artista realizará un recorrido personal por la historia del disco filtrado por su particular imaginario sintético. Su carrera despegó con el celebrado álbum Fin (2012), aplaudido por medios como Pitchfork o The Guardian, y desde entonces ha actuado en festivales como Sónar o Dekmantel.

El domingo 22 tomará el relevo Rachael, DJ madrileña conocida por sus sesiones en vinilo y por una selección que combina electro, techno y otras ramificaciones de la electrónica con un enfoque dinámico y orgánico. Habitual en cabinas de salas y festivales de todo el país, sus sets evolucionan como estructuras vivas que pueden conducir la pista hacia momentos de euforia o exploraciones más profundas.



Con espíritu primaveral y horario de vermú, El Club Matadero propone así dos travesías sonoras donde la electrónica vuelve a demostrar que también puede ser cultura de escucha, resistencia y celebración colectiva.

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