El histórico club valenciano inicia una nueva etapa abriendo sus puertas a la escena local, los colectivos independientes y una nueva generación de artistas que busca espacios para crear, experimentar y encontrarse
El llamado “Sonido de Valencia” pertenece a una época, pero la necesidad que lo hizo posible sigue estando ahí. La de una escena con lugares donde encontrarse, compartir ideas y experimentar sin demasiadas fronteras entre géneros ni disciplinas. Ahora Barraca quiere recuperar precisamente ese espíritu, no desde la nostalgia ni intentando reproducir una estética del pasado, sino poniendo su infraestructura y capacidad de convocatoria al servicio de la escena valenciana contemporánea.
El histórico club inicia así una nueva etapa en la que artistas, colectivos y proyectos locales tendrán un mayor protagonismo dentro de su programación. Una apuesta que parte de una realidad evidente: Valencia cuenta actualmente con una generación de productores, DJs, músicos y creadores que está construyendo una escena diversa e independiente, pero que a menudo se desarrolla en pequeños espacios, estudios, fiestas temporales o iniciativas autogestionadas ante la dificultad de encontrar lugares acondicionados donde crecer.
El primer capítulo de esta nueva dirección llegará el 5 de septiembre, con una convocatoria que conectará talento valenciano con propuestas internacionales. El invitado principal será L.F.T., que llegará desde Berlín con su directo, acompañado por los colectivos ANIMAL, NTN, Domosapiens, Unitat, Grave y BRB Sound System. La programación contará también con Pilan, Mario Malilla, FAG HAG, DJ Saizer, Falcon, Raso, Joas, Michu y Ann Blacksmith, además de los residentes de Barraca Domen, Sou Allen y Lucas Cabello. Ya se pueden adquirir las entradas desde aquí.
La propuesta continuará el 19 de septiembre con Colin Benders, uno de los artistas más interesantes a la hora de llevar el techno hacia terrenos de improvisación, electrónica analógica y experimentación en directo. Junto a él estarán Domen, Lucas Cabello y Sou Allen, mientras que los colectivos DECO y RAW PLANET representarán la escena local con artistas como Ann Blacksmith, M3lo, Valkan, 1003, Mberic, Phlex, Blomtek, Fon Smith, Serret, Kenyi o Pigménto Sónico.
Pero la nueva Barraca quiere ir más allá de contratar artistas. La sala abre también una convocatoria permanente para colectivos y creadores que quieran presentar proyectos, colaborar o formar parte de futuras acciones. La idea es sencilla: una escena no se construye únicamente con carteles, sino conectando personas.
Diseño, fotografía, artes visuales, moda, investigación y formación tendrán también espacio progresivamente dentro de este nuevo ecosistema, que incluye iniciativas como el Certificado Universitario de DJ Profesional.
Barraca no quiere recuperar la Ruta del Bakalao. Quiere recuperar algo mucho más difícil: las condiciones que permitieron que aquella escena existiera. Libertad, curiosidad, comunidad y un lugar donde poder equivocarse. Porque quizá el próximo Sonido de Valencia todavía no tenga nombre. Y precisamente por eso merece tener un espacio donde pueda nacer.



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