WhoMadeWho, Sama’ Abdulhadi, Jayda G, Âme Live, Danilo Plessow, TSHA, Hunee o Horse Meat Disco encabezan el regreso de un festival pionero que conecta música electrónica, arte, ciencia y sostenibilidad
Hay festivales que simplemente encuentran un lugar donde celebrarse y otros que convierten ese lugar en parte inseparable de su identidad. EÓLICA pertenece a la segunda categoría. Los próximos 16 y 17 de octubre, el festival regresará al Instituto Tecnológico y de Energías Renovables (ITER), en Granadilla de Abona, para volver a transformar un paisaje dominado por el viento, el océano y los aerogeneradores en una gran pista de baile.
Más de una década después de su última edición, EÓLICA recupera una idea que ya resultaba visionaria cuando nació en 2003: que un festival de música puede ser mucho más que una sucesión de artistas sobre un escenario. Su regreso propone precisamente recuperar esa vocación transversal, conectando cultura de club, arte, innovación, divulgación científica y conciencia medioambiental.
Y lo hace con un cartel a la altura de su regreso. WhoMadeWho, Sama’ Abdulhadi, Jayda G, Âme Live, Danilo Plessow —Motor City Drum Ensemble—, TSHA, Hunee, Horse Meat Disco, Paula Tape, Dee Diggs, Eris Drew, Octo Octa y Victor Ruiz serán algunos de los grandes protagonistas de dos jornadas que recorrerán diferentes lenguajes de la música electrónica, desde el house y el techno hasta el disco, el electro y los sonidos melódicos.
La programación también se abrirá a otros territorios musicales con la presencia de Xoel López, Shego y Funambulista, reforzando la voluntad de EÓLICA de escapar de las etiquetas y construir un encuentro cultural abierto. Junto a ellos, una importante representación de artistas y proyectos de Canarias compartirá espacio con algunos de los nombres más relevantes del circuito internacional.
La elección del ITER no responde a una cuestión estética. Es el propio argumento de EÓLICA. El Instituto Tecnológico y de Energías Renovables combina investigación, innovación, arquitectura bioclimática y desarrollo de energías limpias en un paisaje único del sur de Tenerife.
Durante dos días, ese entorno se convertirá en una suerte de laboratorio cultural donde las frecuencias de un sistema de sonido convivirán con el movimiento de los aerogeneradores. Una imagen especialmente poderosa en un momento en el que la industria de los festivales afronta el reto de reducir su impacto ambiental y replantear sus modelos de producción.
El recinto cuenta además con las Viviendas Bioclimáticas del ITER, espacios expositivos, aulas, salas para talleres y conferencias y diferentes zonas destinadas a actividades culturales y gastronómicas. La arquitectura y el entorno no serán, por tanto, un mero decorado, sino elementos activos de la experiencia.
EÓLICA nació en 2003 con una concepción poco habitual para su época. A lo largo de nueve ediciones consiguió construir una identidad propia alrededor de la música, la cultura y la innovación, hasta convertirse en el primer festival español reconocido con el Greener Festival Award, distinción internacional vinculada a las buenas prácticas medioambientales.
Su regreso adquiere así un significado especial. Aquella preocupación por el entorno que podía parecer excepcional hace dos décadas se ha convertido hoy en una de las grandes conversaciones de la industria cultural. EÓLICA vuelve precisamente cuando conceptos como sostenibilidad, transición energética y responsabilidad ambiental forman parte del debate central sobre el futuro de los grandes eventos.
Pero la propuesta no se limita a hablar de sostenibilidad: pretende integrarla en la experiencia. Música y baile convivirán con instalaciones artísticas, exposiciones, talleres, charlas y actividades relacionadas con la ciencia, la tecnología y el medioambiente.
La intención es generar un espacio en el que el público pueda bailar, descubrir y aprender, pero también detenerse a pensar en cómo se relacionan la cultura, la energía y el planeta.
El regreso de EÓLICA también supone una reivindicación de Tenerife como escenario para la cultura electrónica internacional. El festival plantea una experiencia difícil de replicar: artistas de primer nivel actuando en un espacio dedicado a la investigación de energías renovables, con el océano como horizonte y los aerogeneradores formando parte del paisaje.
Es una combinación que resume perfectamente el espíritu del proyecto: tecnología sin perder humanidad, música sin aislarla de su contexto y entretenimiento acompañado de conciencia.
Los días 16 y 17 de octubre, EÓLICA volverá a convertir Tenerife en una isla de cultura de club. Y lo hará recuperando una fórmula que ya demostró hace años que la innovación también puede estar en la manera de entender un festival.
Entradas disponibles en en la web oficial de EÓLICA.

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