El alias menos conocido de Traumer firma para el sello Fuck Reality un álbum de ocho cortes que transforma la nostalgia y la distancia en un ejercicio de house profundo, crujiente y profundamente emocional
Romain Poncet es uno de esos productores cuya identidad artística no cabe en un solo nombre. Aunque Traumer sea probablemente su alias más reconocible y el que actualmente lleva a los escenarios de todo el mundo, detrás de él existe una constelación de proyectos que permite entender mejor la amplitud de su universo musical. Brako, Amine Laje, Jinger, Redspecs o Marion Poncet son algunas de las diferentes caras de un artista que siempre ha utilizado los alias como espacios de expresión independientes. Y precisamente bajo este último llega ahora The Raging Swells Crushing The Cliff Of My Love, un álbum que encuentra en Fuck Reality el contexto perfecto para desarrollar su faceta más emocional.
Editado en formato 2x12” para este subsello de Smallville Records, el disco nace de un momento concreto y muy personal: un periodo marcado por la añoranza de alguien querido. Esa circunstancia convierte el álbum en algo más que una colección de tracks de house. Hay una sensación de distancia que atraviesa los ocho cortes, pero Poncet evita caer en el dramatismo fácil. Su respuesta al desamor es musical y, sobre todo, física: bajos que golpean con cierta aspereza, grooves cálidos y una producción que combina delicadeza y músculo.
El comienzo con 'Ma Douce Tempere' y 'SAID' ya nos sitúa en ese terreno. El primero apuesta por una construcción envolvente, mientras el segundo introduce una mayor tensión rítmica. En ambos casos aparece esa cualidad ligeramente rugosa que define buena parte del álbum: no estamos ante un house pulido hasta perder sus imperfecciones, sino ante una música que parece conservar deliberadamente cierta textura.
House para bailar con la cabeza en otro sitio
La cara B mantiene ese equilibrio entre introspección y pista de baile. 'Furious Stanca' profundiza en la faceta más física mientras que en 'Suffering Cliffs' deja espacio para que los detalles atmosféricos respiren. Es precisamente ahí donde Marion Poncet demuestra que el concepto de house puede ser tremendamente amplio: hay groove, pero también melancolía; hay movimiento, pero nunca prisa.
La segunda mitad del álbum abre todavía más el abanico. 'Distant De Touchs' y 'Gloves Music' rebajan ligeramente la intensidad para explorar una dimensión más contemplativa, antes de que 'MDR' vuelva a recuperar el pulso. El cierre con 'Forever Yours' resulta especialmente significativo. Su propio título parece funcionar como una declaración final, casi como la firma de una carta que ha atravesado todo el disco: una despedida que no necesita levantar la voz para resultar evidente.
Lo interesante de The Raging Swells Crushing The Cliff Of My Love es que Poncet consigue que lo personal no se convierta en una excusa para hacer un disco ensimismado. La emoción está presente, pero siempre filtrada por la pista de baile. Su house tiene ese punto crunchy, cálido y ligeramente áspero que encaja de manera natural con el universo de Fuck Reality y con la sensibilidad de Smallville.
Además, el formato físico refuerza esa sensación de objeto cuidado. El álbum llega como doble 12 pulgadas, acompañado, como es habitual en el universo Smallville, por una portada completa de Stefan Marx. Música e imagen vuelven a funcionar aquí como dos caras de una misma idea.
Así suena:

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