Pegassi demuestra su "ascensión" sonora

El belga convierte 14 años de camino hacia la pista en su primer EP, cuatro cortes que recorren la euforia rave, la experimentación y una inesperada intimidad.


Después de varios años construyendo una identidad reconocible dentro de la nueva ola rave europea con varios singles, el productor belga Pegassi publica Ascension, su primer EP y, probablemente, el trabajo que mejor permite entender hacia dónde quiere llevar su proyecto. Cuatro temas que no se limitan a reunir algunos de sus sonidos más reconocibles, sino que muestran que detrás de la contundencia de sus producciones existe también una voluntad de explorar otros territorios.

Publicado el 4 de septiembre a través de su propio sello, Sweet Nothing, Ascension funciona como una especie de punto de llegada después de 14 años de trabajo. Pero también como un punto de partida. El propio título lo resume bien: una ascensión que no habla únicamente de éxito o popularidad, sino de evolución artística.

El tema titular es, en cierto modo, la pieza central del EP y también la que mejor representa el recorrido que ha llevado a Pegassi hasta aquí. Durante más de dos años ha formado parte de sus sesiones y ha sido probado en festivales y clubes antes de recibir una edición oficial. Esa familiaridad previa se nota. ‘Ascension’ suena como un tema que conoce perfectamente su propósito: bajos contundentes, energía hard dance, percusión de inspiración UK garage y unos hi-hats que mantienen la tensión mientras una voz robótica atraviesa la producción.

Pero el EP no se queda ahí. ‘Forest Walk’ acelera hasta los 148 BPM y apuesta por una combinación de kick ligeramente distorsionado, hi-hats insistentes y un arpegio agudo que sostiene la melodía. Un vocal masculino aparece de manera intermitente, aportando otro elemento a una producción que nunca pierde su dirección. Es probablemente uno de los cortes más directamente orientados al rave del conjunto y una buena muestra de la capacidad de Pegassi para construir energía sin saturar la composición.

‘Twinflame’ continúa por ese camino de intensidad, aunque desde una perspectiva algo más hipnótica. Es un tema concebido para el movimiento, para ese estado de euforia que aparece después de pasar un verano entero viajando de festival en festival. Su estructura parece diseñada para que la pista entre rápidamente en ese estado de suspensión donde el ritmo deja de ser simplemente ritmo y se convierte en una experiencia física.

Y entonces llega ‘Circles’. El cierre cambia completamente las reglas del juego. Es apenas la segunda ocasión en la que Pegassi se coloca delante del micrófono para escribir y grabar sus propias voces, introduciendo una dimensión mucho más personal. Después de tres canciones construidas alrededor de la energía colectiva, el EP termina mirando hacia dentro. El contraste no resulta forzado; al contrario, funciona precisamente porque aparece después de un recorrido tan físico.

Esa dualidad es probablemente uno de los mayores aciertos de Ascension. El EP entiende la rave como un espacio de euforia, pero también como un lugar donde pueden aparecer emociones más complejas. No todo tiene que ser velocidad, drops y máxima intensidad. Hay espacio para la melodía, la voz y cierta vulnerabilidad sin que Pegassi pierda la identidad que le ha llevado hasta aquí.


Y el contexto en el que aparece un trabajo que explica también parte de su ambición. Desde que irrumpiera con ‘Yoyoyo’ en 2023, Sam Huybrecht —el nombre detrás de Pegassi— ha construido un catálogo de singles que incluye ‘Spectral Bells’, ‘227kg’, ‘Bring It Back’ o ‘MOAA’, además de conseguir el respaldo de artistas como KI/KI, VTSS, Tiësto, Anetha, SPFDJ, Marlon Hoffstadt, Boys Noize, DJ Gigola o Hannah Laing.

Su ascenso también se ha trasladado a los grandes escenarios. Tomorrowland, Awakenings, Time Warp, Dour, Sziget, Intercell o Boiler Room forman parte de una trayectoria que ya ha alcanzado Europa, Estados Unidos, Sudamérica y Australia. Este año, además, Pegassi presentó su propio show audiovisual en Tomorrowland y protagonizó un Essential Mix para BBC Radio 1. Sus primeros grandes shows como cabeza de cartel en Melbourne y Sydney también colgaron el cartel de sold out, superando conjuntamente las 13.000 entradas vendidas.


Ascension llega, por tanto, cuando Pegassi ya no necesita presentaciones. Y precisamente por eso resulta interesante. En lugar de utilizar su primer EP para resumir lo que ya sabemos de él, aprovecha la oportunidad para mostrar hacia dónde puede crecer. Sweet Nothing, su sello y plataforma de eventos, también comienza a expandirse con nuevas citas en Londres, Berlín y Ámsterdam, acompañando un proyecto que cada vez tiene una dimensión más amplia.

El resultado es un debut que mira tanto hacia la pista como hacia el propio artista. Ascension confirma que Pegassi sabe generar euforia, pero también que empieza a preguntarse qué puede hacer con ella. Después de 14 años de preparación, parece que la verdadera ascensión acaba de comenzar.

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