El argentino firma la novena referencia de Backspin Records con siete cortes que recorren el techno profundo, hipnótico y percusivo sin caer en clichés, con Kashpitzky aportando una lectura más oscura y directa
A veces se da una virtud especialmente difícil de encontrar en el techno contemporáneo: conseguir que una producción funcione con contundencia en la pista sin sacrificar profundidad, personalidad ni emoción. Flug lleva años demostrando que entiende perfectamente ese equilibrio y su nuevo EP, From My Soul, vuelve a situarlo en ese territorio donde la precisión técnica y la narrativa musical pueden convivir sin necesidad de recurrir a fórmulas gastadas.
Publicado en Backspin Records, el lanzamiento supone además un nuevo capítulo tanto para el artista como para el sello. Siete cortes —incluyendo un remix de Kashpitzky y dos producciones exclusivamente digitales— que recorren diferentes velocidades e intensidades manteniendo siempre una misma idea de fondo: construir techno con carácter, capaz de hipnotizar sin perder músculo.
El EP arranca con ‘From My Soul’, una pieza de ocho minutos que funciona como perfecta declaración de intenciones. Flug se toma su tiempo para desarrollar capas melódicas reverberantes, acordes que parecen flotar sobre la mezcla y un grave poderoso que va ganando presencia progresivamente. No hay prisas ni golpes de efecto gratuitos. La tensión se construye poco a poco hasta conseguir ese punto de trance hipnótico que permite que la pista avance sin necesidad de sobrecargarla.
‘Make It Loud’ cambia el registro y reduce los elementos hasta quedarse con lo esencial. Un grave cálido, percusión minimalista y golpes de sintetizador bañados en reverb generan un groove circular, casi obsesivo, al que se suma una presencia vocal sutil pero inquietante. Es un ejercicio de contención que demuestra que Flug no necesita demasiadas piezas para mantener la atención.
En ‘Human Instinct’, la energía se vuelve más física. El kick saturado, los motivos de sintetizador en bucle y los fragmentos vocales construyen una tensión constante que se mantiene en movimiento sin romper el flujo. Por su parte, ‘The Awakening’ recupera la dimensión más emocional del EP mediante un kick profundo, una línea de bajo construida alrededor de toms, pads expansivos y una percusión deliberadamente arrastrada. El resultado tiene algo cinematográfico, casi como si la pista de baile se convirtiera por unos minutos en un espacio suspendido.
Kashpitzky oscurece el paisaje
El remix de Kashpitzky introduce una perspectiva diferente sobre el corte principal. El productor acelera el tempo y endurece considerablemente el material original, sustituyendo parte de su carácter atmosférico por acordes distorsionados, hi-hats fuera de cuadrícula y capas de sintetizadores que construyen una tensión mucho más industrial.
La remezcla encuentra su mejor momento en el contraste entre la presión acumulada y un bajón espacioso y casi trancero que permite respirar antes de volver a golpear con un groove más seco y contundente. No se limita, por tanto, a replicar la fórmula de Flug: utiliza la composición como punto de partida para llevarla hacia un terreno más oscuro y directo.
El EP se completa en su edición digital con ‘Signals From Tomorrow’, un corte de groove chugging e hipnótico apoyado en un kick limpio, un bajo grueso y pequeños movimientos percusivos que mantienen el track en constante evolución. Cierra el lanzamiento el Dub Mix de ‘The Awakening’, que elimina prácticamente toda la dimensión melódica para concentrarse en percusión y frecuencias graves. Un auténtico club tool, seco y sin concesiones.
From My Soul funciona precisamente porque no intenta demostrar nada que no necesite demostrar. Flug entiende que el techno puede ser emocional sin volverse sentimental, contundente sin caer en la obviedad y funcional sin renunciar a una identidad propia. Un EP sólido, elegante y cuidadosamente construido que confirma a Flug como uno de esos productores capaces de hacer que la pista de baile piense mientras baila.

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