El DJ y productor catalán atraviesa una etapa de crecimiento profesional marcada por nuevos lanzamientos en sellos como TEN IBIZA y Azzur Label
La música electrónica llegó pronto a la vida de Marcel BS. Criado en un pequeño pueblo de la Costa Brava, cerca de Girona, el DJ y productor catalán descubrió desde niño la cultura del vinilo y las cabinas gracias a su hermanastra, también DJ. Aquellos primeros contactos despertaron una curiosidad que, con el tiempo, acabaría convirtiéndose en una profesión y en una manera de entender la música sin límites estilísticos. Hoy, con nuevos lanzamientos en el horizonte y actuaciones en diferentes puntos del mundo, Marcel atraviesa uno de los momentos más importantes de su trayectoria.
Algunos recuerdos siguen marcando su relación con la cultura de club. Entre ellos, su primera visita a Space Ibiza con 18 años, durante la fiesta ENTER. de Richie Hawtin, con artistas como Dubfire y Solomun en el cartel. Más adelante, durante su etapa de estudios en Barcelona, las sesiones dominicales en Pacha y los encuentros con propuestas como las de Rampa y &ME ampliaron su perspectiva musical. Fue entonces cuando empezó a comprender que pinchar iba mucho más allá de seleccionar canciones: se trataba de construir una narrativa en la pista y encontrar una identidad propia.
Tras comenzar a pinchar en clubes siendo muy joven, lo que inicialmente era un hobby terminó convirtiéndose en su forma de vida. Su filosofía actual resume esa evolución en una frase: «House sin reglas, sin etiquetas y sin fronteras». Una declaración que define un sonido versátil, abierto a distintas influencias y en permanente transformación.
Esa misma libertad guía su trabajo en el estudio. Marcel suele partir de una melodía, una vocal o una línea de bajo para construir un tema sin establecer necesariamente un destino concreto. La idea inicial puede evolucionar, transformarse o desaparecer durante el proceso. Para él, buena parte de la creatividad reside precisamente en descubrir adónde conduce cada composición.
2026 está siendo un año especialmente significativo en este recorrido. En junio publicó Nothing to Hide a través de TEN IBIZA, un lanzamiento que considera importante tanto por la conexión con el sello como por el apoyo recibido de su equipo. Después de una etapa dedicada intensamente a producir música, prepara ahora Keep Mooooving On, su próximo lanzamiento en Azzur Label, una plataforma cuya evolución lleva tiempo siguiendo. Además, anticipa nuevas referencias para los próximos meses.
El crecimiento de Marcel también se refleja en una agenda que combina diferentes escenas y culturas de club. Este año ha actuado en México, incluidas las Mixmag Caribbean Sessions en Vagalume, Tulum; en Londres, París e Ibiza; y en espacios como Zamna Festival Barcelona, Marina Beach Valencia y Lula Club Madrid. A estas citas se suma su participación mensual en Boris Club Barcelona, donde también interviene en la dirección artística y la curación musical.
Los próximos meses le llevarán de nuevo a ciudades como París, Marbella, Valencia, Londres y Milán, además de diferentes destinos asiáticos y un recorrido por Oriente Medio para cerrar el año.
Sin embargo, entre los recuerdos que guarda con más cariño también hay espacio para volver a casa. Una actuación reciente en un castillo cerca de Girona le permitió compartir la música con personas de su entorno más cercano, una experiencia especialmente valiosa después de pasar tanto tiempo viajando.
Porque, por encima de los escenarios y los lanzamientos, Marcel BS entiende la electrónica como una forma de conexión. «La música es un idioma universal, una forma de cultura, expresión y libertad», afirma. Una visión que atraviesa su trayectoria y que explica su voluntad de seguir explorando nuevos sonidos sin perder de vista lo esencial: crear música capaz de conectar a personas de diferentes lugares y culturas.


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