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martes, 27 de octubre de 2015

Gonno, Dj Der y las buenas sensaciones

Limbo Club continúa consolidándose en Sala Siroco

Lo que está haciendo Limbo Club cada jueves noche en Madrid solo se valorará cuando en un futuro (esperemos que cuanto más lejano, mejor) dejen de hacer fiestas. Desde que encontraron acomodo en la céntrica Sala Siroco, este grupo de jóvenes -que no olvidemos que "compiten" semanalmente contra todo un Mondo Disko cada vez más impoluto con sus espectaculares programaciones- han conseguido asentar su proyecto en el que se apuesta por nombres bastante rebuscados dentro del panorama nacional e internacional. Prueba de ello es el cartel del pasado jueves 22 donde reunieron al maño Dj Der y al japonés Gonno en una fiesta en la que no se dejaba de transmitir buenas sensaciones.


Entramos cuando Dj Der estaba arrancando su set tras el previo que le hizo uno de los chicos de la crew de Undermad. Uno de los instigadores de las fiestas Hardy Church comenzó suave, ambiental y downbeat mientras que poco a poco iba cogiendo color la pista. Precisamente en ella se encontraba gente de El Almacén de Discos y su compañero de la RBMA Bass Camp de este año JackWasFaster. Der tampoco alargó los prolegómenos para meter en sintonía al personal y a la mínima que pudo se fue a un beat de House grasiento para rebozarnos en él con sumo gusto.

Armado con su maleta de vinilos -y unos cuantos archivos digitales a los que solo recurrió de forma puntual- descubrimos a un Dj instintivo y primario. Su forma de mezclar es salvaje y recuerda mucho a los Dj´s de vieja escuela. No es de los que se toma su tiempo cuadrando y buscando la perfección en el beatmatching para hacer las correcciones justas y necesarias cuando los faders están arriba del todo. Él ajustaba la velocidad de forma rápida, cuando notaba que el bombo del tema entrante iba bien con la velocidad del saliente en una escucha del primer compás, soltaba el tema y hacía las correcciones (ya fuera de pitch o tocando el estroboscopio) a pecho descubierto. Si lo clavas, eres el puto amo; pero si no, la mezcla se puede tambalear más de lo debido, y esto le ocurrió unas cuantas veces. Obviamente para los más obsesionados con la técnica esto les puede producir tics constantes en la cara, pero se agradece ver a Dj´s valientes que van sin red y sin miedo al fallo. Cuando tenía un error se reponía inmediatamente en la siguiente mezcla controlando la situación a la perfección. A eso había que añadir su pericia en el trabajo con la mesa basado en una pulcritud en las ecualizaciones, un correcto y nada cansino uso de los efectos y su habilidad al jugar con los faders. Un Dj nato que en cabina no paraba de moverse y dar cada vez más candela a un público variopinto al que supo transmitir su honestidad y pasión.


La duda que un servidor tenía era que si su técnica venía condicionada por el estilo (duración de los temas justas para no recrearte) o porque es algo innato que le nace. Y él mismo me dio la respuesta: "Es que yo he aprendido a pinchar subido en las cabinas y no en casa porque hasta hace poco no he podido tener unos Technics propios. Toda la pasta siempre me la he fundido en comprar discos y más discos." Lo dicho; más vieja escuela, imposible.

El veterano Sunao Gonno era el otro atractivo de la noche al ser la primera vez que actuaba no solo en Madrid, sino en España, y nos comentó con una perenne sonrisa que estaba encantado de estar aquí, sobre todo por la gastronomía. El japonés ha firmado este año uno de esos discos bonitos que merece la pena escuchar como es Remember The Life Is Beautiful y que ha pasado un poco desapercibido para la prensa española. Estaba claro que no era el momento, ni la plaza para mostrar las bondades de la música del trabajo en largo de Gonno sino que tenía que entrar a matar con una pista sedienta de más baile tras el empuje anterior de Dj Der. Y así sucedió en un Siroco que si bien en asistencia no era como un viernes, cada vez se le acerca más.


En cabina Gonno optó por el House y el Techno cruzando la línea entre un estilo y otro con normalidad absoluta. No hubo ruptura pero si que fue por derroteros más estilizados y menos sucios. Calculaba más las mezclas y mezcló tanto en vinilo como en digital con especial predilección por esto último. Lo mismo podía sonar cosas de Jimpster que de Josh Wink o I:Cube. Supo llevar a los asistentes por donde quiso y ellos le premiaron con un gran aplauso con las luces encendidas al acabar el último baile.



Más fotos de la noche:






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